Sunday, 12 July 2015

Sin Connotación Política

Recepcionistas, recepcionistos
Manchas, manchos
Chocolates, chocolatas 
Caramelos, caramelas
Niños, niñas
Adultos, adultas
Libros, libras
Mucamas, mucamos
Cuadernos, cuadernas

Estamos viviendo unos tiempos donde la individualización es primordial para la convivencia en sociedad, para tener identidades grupales propias y, de esta forma poder sentirnos parte de algún conjunto. 
Algunos nos etiquetamos de raros y juntamos con otros de nuestras mismas características, aún cuando no compartimos más que gustos musicales con una persona.
Aquellos que son dueños de nuestras vidas sólo por el hecho de tener poder sobre nuestras decisiones, tratan de realizar búsquedas sobre los intereses en común que tiene el resto de la población para poder incluirse dentro de un título que es inexistente (las diferencias son creadas por los medios, propagandas e ideologías que, en sí, son irrelevantes al momento de seguir nuestros objetivos individuales; son un pasatiempo para pasar el tiempo ocupados en irrelevancias).
Es así como todos, todas, niños, niñas, bebés, bebas, abuelos, abuelas, gatos, gatas, perros, perras, hormigas, hormigos, jirafas, jirafos, monos, monas, pastos y pastas, terminamos juzgando a aquellos que más queremos sólo por una diferencia en opinión sobre un tema y, muchas veces, esos asuntos terminan bloqueando la percepción de muchos, bloqueando todo tipo de luz que esa persona pueda tener.
La verdadera inteligencia está en saber ignorar ciertos asuntos para que podamos ser más unidos y, de esta forma, poder superar cualquier obstáculo que se cruce en nuestro camino con mayor facilidad.
Las generalizaciones nunca son buenas, siempre hay un individuo que piensa como yo, como vos, como él, como ella, como esa hormiguita o como aquél sauce.




No comments:

Post a Comment