El siguiente poema va dedicado especialmente a Noelia Moreno, una persona hermosa, creyente en Dios. Un Dios diferente al mío, igual al mío. Porque aún sin verla seguido, es una amistad eterna; aún teniendo creencias opuestas podemos convivir. Ese es un ejemplo de paz entre ideas opuestas. Mi mayor deseo es que, en algún momento, haya una mejor coexistencia entre los humanos, que se puedan aceptar esas opiniones tan erróneas y asimilarlas como posibles realidades. A todo aquel leyendo mis palabras, espero que disfrute el poema que sigue, también va dedicado a vos.
Cada gota de diluvio
Cada grano de desierto
Cada hoja de arboleda
Es él
Un pedazo de brisa
Un fotón
Un silencio
Es él
La paz. La guerra.
La soledad. El bullicio.
La quietud. La vibración.
Es él
Todo lo que se dice
Todo lo que se vive
Todo lo que se persigue
Es él
En la certeza de las incertezas
En la inundación de los desiertos
En la paz de las guerras
Está él
Él está ahí, observando
Eternizando nuestras almas
Protegiendo los inocentes
Está él
¿Quién es él?
Él es quien evita que la mugre encuentre tu cara
Él es quien te dá una mano al caer
Él es quien te muestra soluciones
Él es tu ser. Tu composición. Tu energía.
Él es tu vida.
