Una tarántula. Se mueve dentro de mi. Al compás de mi respiración, de mi voz, de mis latidos. Siento como si fuesen ocho patitas algo peludas, enredándose con mis venas, provocando hematomas a nivel superficial.
La cuido y protejo, vive cerca de mi corazón. Es extraño: cuando me operé de cáncer, los médicos no se asustaron. Lo cierto es que algo vive dentro de mi: usa mi cuerpo como guarida y sale, por la noche, a tomar aire en lo oscuro de mi cuarto.
Sé que piensan que tengo demencia pero, por más que me cueste admitirlo, mi gato maulló a mi oído: "eso que crece dentro tuyo, es una tarántula. Mañana serás trasladada".
Mordió mi aorta.
La cuido y protejo, vive cerca de mi corazón. Es extraño: cuando me operé de cáncer, los médicos no se asustaron. Lo cierto es que algo vive dentro de mi: usa mi cuerpo como guarida y sale, por la noche, a tomar aire en lo oscuro de mi cuarto.
Sé que piensan que tengo demencia pero, por más que me cueste admitirlo, mi gato maulló a mi oído: "eso que crece dentro tuyo, es una tarántula. Mañana serás trasladada".
Mordió mi aorta.

No comments:
Post a Comment