Poema dedicado a mi gordo Sancho Panza (Pancis, Pancito, Pancita) y al bombonazo Grisín (Grisín Bebito, Grisimbito). Los amo mucho, ya lo saben todos (y ellos también). Agradezco cada día de su existencia. Por muchos años más juntos, haciendo un hermoso trío de locos.
Sus manos recorren mi
cuerpo
Su aroma abriga mi
ser
Sus ojos recorren mi
alma
Sus pasos caminan
Su aliento me protege
Su mirada me suaviza
Su rostro me persigue
Sus silencios
fortalecen
Sus pómulos me
sostienen
Sus labios me
alimentan
Sus cabellos me duermen
Sus palabras reviven
Mi sinceridad son sus
gestos
Mi pasión son sus actitudes
Mi amor son sus esperanzas
Sus deseos alimentan
Él es mi tierra
Él es mi agua
Él es mi planta
Él es mi fruto
Él es mi gato.
